
Rodri se ha erigido en la brújula de España en el Mundial: tras un arranque frío y dudas sobre su forma, Luis de la Fuente apostó por su capitán, que volvió a dominar el centro del campo, fue MVP ante Portugal y reclama un papel indiscutible mientras España recupera su identidad.
Rodri revierte dudas y lidera a España hacia su mejor versión
Rodri Hernández, Balón de Oro 2024 y capitán de la selección, ha pasado de ser cuestionado a convertirse en el eje que devuelve a España su juego característico en el Mundial. Su rendimiento culminó en el duelo ante Portugal, donde se llevó el MVP y marcó la diferencia frente a Vitinha. La combinación de la confianza de Luis de la Fuente y el ritmo de competición ha despertado al mejor Rodri en el momento decisivo.
Inicio titubeante y ajustes de De la Fuente
La Roja empezó el torneo con dudas: falta de ritmo, cambios posicionales (Baena por la izquierda, Pedri más retrasado, Dani Olmo de mediapunta) y la ausencia destacada de Nico Williams en el estreno ante Cabo Verde. Luis de la Fuente experimentó hasta encontrar el equilibrio, priorizando la estabilidad defensiva y la recuperación del control en el medio para que el equipo vuelva a ser reconocible.
La apuesta táctica por Rodri
A pesar de críticas sobre su forma física, el seleccionador defendió públicamente a Rodri: “Me parece insultante que se diga eso del mejor jugador del mundo. Es el mejor, incluso al 50%”. Esa apuesta se tradujo en continuidad: Rodri jugó partidos completos frente a Arabia Saudí, Uruguay, Austria y Portugal, contagiando orden defensivo y fluidez ofensiva. Bajo su mando, España ha mostrado solidez: la zaga no ha recibido goles y el equipo ha ganado contundencia en ataque.
Las consecuencias para la plantilla: Zubimendi y el relevo pendiente
Zubimendi, señalado por muchos como el relevo natural en el pivote, no ha contado aún con minutos en el Mundial. La decisión del staff refleja una lectura táctica clara: mientras Rodri mantenga este nivel y físico, la selección prioriza continuidad y control en el centro del campo. Para el joven de la Real Sociedad, la espera añade presión, pero también oportunidad si el planteamiento necesita oxígeno o matices distintos en fases posteriores.
Qué significa para España y próximos pasos
Con Rodri en plenitud, España recupera la identidad que la llevó a ser favorita: posesión controlada, progresión por bandas y dominio del tempo. El triunfo moral y deportivo ante Portugal refuerza la sensación de que el equipo puede aspirar lejos si mantiene la disciplina defensiva y la conexión entre líneas. De la Fuente enfrenta ahora decisiones tácticas más sencillas, pero deberá gestionar cargas, rotaciones y el pulso físico en partidos venideros.
Valoración final: un liderazgo que marca la diferencia
Rodri no solo aporta control técnico; aporta liderazgo y coherencia táctica. Su resurrección competitiva confirma que España funciona cuando encuentra a su brújula en el mediocampo. La lectura es clara: mantenerlo y protegerlo es ahora la prioridad, sin cerrar la puerta a soluciones alternativas si el torneo exige variantes. Como resumió él mismo tras el encuentro, “Hay que seguir haciendo las cosas bien, ilusionando a la gente para que siga con nosotros.”
El Pais



