
El Comité de Apelación ha confirmado la sanción de dos partidos a José Bordalás tras su expulsión ante el Espanyol, al entender que las imágenes aportadas por Getafe no desvirtúan el acta arbitral. La decisión mantiene la suspensión vigente y deja al club madrileño la vía del recurso ante el TAD, incluyendo la posibilidad de solicitar medidas cautelares.
Comité de Apelación confirma la sanción a José Bordalás
El segundo órgano disciplinario ha rechazado el recurso de Getafe y mantiene la suspensión de dos encuentros impuesta a José Bordalás tras su expulsión ante el Espanyol. El Comité respalda la valoración del Comité de Disciplina y considera que las pruebas videográficas no alteran la presunción de veracidad del acta arbitral.
Fundamento: acta arbitral frente a imágenes
El Comité de Apelación señala que, tras analizar detenidamente las imágenes aportadas por Getafe, no existe una "palpable y absoluta inverosimilitud" entre lo reflejado en el acta y lo que se aprecia en vídeo. Añade que las tomas presentadas son recortadas y no permiten reconstruir con rotundidad lo sucedido, por lo que prevalece la invariabilidad del acta.
Qué recoge el acta y motivo de la expulsión
Según el acta arbitral, Bordalás fue expulsado por abandonar el área técnica y encararse de forma agresiva con el delegado de campo del Espanyol. Tras ser expulsado, el técnico continuó protestando de forma ostensible al asistente número uno. El Comité sancionó a Bordalás con dos partidos: uno por el menosprecio al delegado y otro por las protestas posteriores, en aplicación del artículo 127 del Código Disciplinario.
Contexto disciplinario y alcance de la sanción
El artículo 127 contempla sanciones específicas para técnicos y miembros del cuerpo técnico, con penas de uno a tres partidos o suspensión de hasta un mes en función de la gravedad. Mantener la sanción a Bordalás refuerza el criterio de firmeza frente a conductas que el Comité considera incompatibles con el comportamiento esperado en el banquillo.
Implicaciones deportivas para Getafe
La confirmación de la sanción obliga a Getafe a ajustar su planificación inmediata: ausencia del entrenador en el banco, posibles cambios tácticos y reparto de responsabilidades entre el cuerpo técnico. Más allá del partido o partidos que Bordalás se pierda, la medida pone foco en la gestión disciplinaria del club y en la necesidad de controlar reacciones en situaciones de alta tensión.
Qué puede hacer Getafe ahora
La única vía restante es acudir al Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) y solicitar una medida cautelar que suspenda la ejecución de la sanción hasta que el recurso se resuelva. Esa petición no garantiza éxito, pero sí puede aplazar la suspensión y permitir a Bordalás estar en el banquillo mientras se tramita el recurso.
Valoración y posibles consecuencias
La decisión del Comité de Apelación subraya la autoridad del acta arbitral en episodios de confrontación y deja claro que las grabaciones fragmentadas difícilmente desvirtúan esos informes. Para Getafe, el fallo es un revés que obliga a una respuesta reglada: apelar al TAD o aceptar la sanción y preparar al equipo sin su técnico principal. En términos deportivos, la gestión de la situación tendrá impacto inmediato en la dinámica de equipo y en la percepción pública del control disciplinario dentro del club.
Mundo Deportivo



